

Desde la subsecretaría de Salud de la provincia del Neuquén, consideran necesario recordar algunas medidas de prevención y los cuidados que se deben tener en cuenta, para evitar acontecimientos relacionados con el monóxido de carbono.
En algunas regiones de la provincia ya comenzaron a registrarse bajas temperaturas, lo que conduce a las personas a utilizar distintos artefactos para calefaccionarse, con el riesgo de incendio o intoxicación por monóxido de carbono.
Cada año, la cartera sanitaria informa acerca de los casos acumulados de personas atendidas con síntomas de intoxicación por monóxido de carbono. Este año, las notificaciones recibidas (al 30 de abril de 2010) muestran que en la provincia del Neuquén se acumularon 8 casos de intoxicaciones.
Estadísticamente, la provincia desde el año 2008, viene registrando una disminución en los casos de intoxicación registrados anualmente. Los casos acumulados en el 2008 ascendieron a 168, en contraposición a los 100 que se notificaron en el 2009. A su vez, se evidenció que en los últimos años han fallecido intoxicadas por este gas un promedio de tres personas por año. Algunas de las personas que han sobrevivido a una intoxicación grave han quedado con daños cerebrales importantes.
Recomendaciones
El monóxido de carbono es un gas incoloro, sin olor ni sabor, que no irrita los ojos ni la nariz, por lo que no puede ser percibido a través de los sentidos. Este se produce por la combustión incompleta de gas, kerosén, carbón, madera u otros materiales.
Para evitar episodios de intoxicación, la subsecretaría de Salud recomienda hacer inspeccionar cada año todos los artefactos a gas por un gasista matriculado. A su vez, sugieren apagar las estufas a kerosén y los braseros antes de irse a dormir, debido a que las probabilidades de intoxicaciones por las noches son muy grandes.
La ventilación de los ambientes, es fundamental si hay artefactos con llamas

sin salida al exterior. Con sólo abrir un poco la puerta o la ventana se renueva el aire de las viviendas y oficinas. La utilización de hornallas de la cocina o el horno para calentar la casa hay que evitarlo, así como no dejar encendido el motor de un vehículo estacionado en un garaje u otro lugar cerrado o semicerrado.
La presencia del gas en el ambiente, puede sospecharse en caso de aparición de manchas, tiznado o decoloración de los artefactos, de los conductos de evacuación o en los alrededores, o bien si hay una coloración amarilla o naranja de la llama en lugar del azul normal.
Cuando se inhala monóxido de carbono, los síntomas iniciales pueden confundirse fácilmente con un cuadro gripal u otro malestar: dolor de cabeza, náuseas, vómitos, palpitaciones, debilidad, cansancio y somnolencia. También puede aparecer dolor de pecho, vértigo, confusión, y en los casos graves convulsiones, colapso circulatorio y respiratorio. Todo esto último puede inducir a que se llegue a un estado de coma y desencadenar en la muerte.
Ante la presencia de alguno de los síntomas de intoxicación con monóxido, nunca los ignore o minimice, y vaya inmediatamente a un lugar donde pueda respirar aire fresco. Luego abra las puertas y ventanas, apague los aparatos que utilizan combustibles y salga de su casa. Concurra al centro de salud más cercano o llame al 107.