Primera donación en asistolia en el HPN

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Por primera vez se realizó en el Hospital Provincial Neuquén Dr. Eduardo Castro Rendón una donación en asistolia controlada. Para esto trabajaron en forma conjunta el equipo de procuración de órganos y tejidos del HPN y el CUCAI Neuquén.

El director general del HPN, Adrián Lammel, se pronunció con gran orgullo y agradecimiento, y destacó “contamos con un equipo de excelencia conformado por personas  que dejan capacidad instalada en ablación, procuración y trasplante tanto renal y de córneas”, y agregó “este equipo tiene fuerte compromiso con cada paciente, quedando demostrado en esta donación en asistolia, lo cual nos posiciona al hospital y a la provincia como referentes en esta temática”.

“Esto no es una foto, sino un camino recorrido de hace varios años para dar respuesta a nuestros pacientes” manifestó Lammel.

Mariela Fumale, coordinadora hospitalaria para la procuración de órganos y tejidos del HPN comentó “el donante de órganos habitualmente es un donante con muerte encefálica o cerebral como se la conoce, en ese caso en particular en el momento de la ablación, donde se pueden extraer los órganos el corazón está latiendo, la persona está fallecida porque tiene muerte cerebral pero el corazón es sostenido artificialmente, entonces los órganos están perfundidos y son viables biológicamente para ser ablacionados e implementados en un receptor”.

“En el caso de la donación en asistolia, que ya se viene practicando en otros países, pero que en nuestro país son pocos casos y nosotros en el interior una de la primeras provincias, es diferente porque la donación de órganos ocurre una vez que ya se ha parado el corazón” dijo Fumale y agregó “significa que los órganos han empezado a sufrir los efectos de no recibir la sangre oxigenada del corazón, la diferencia es que el tiempo apremia, y hay que hacerlo todo con mucha celeridad, presión y pericia, y dependemos mucho de la habilidad del cirujano”.

La médica comentó “se trata de un tipo diferente de paciente, generalmente es un paciente que ha tenido un daño neurológico irreversible pero que no evoluciona hacia la muerte encefálica, sus chances de curación son nulos, y la recuperación con una calidad de vida mínima aceptable también lo son, y tal como marca la ley de muerte digna eso es inaceptable” y agregó “éticamente es una mala práctica médica, que cuando el paciente tiene ese pronóstico, continuar con tratamientos instaurados que se implementan con fines de curación o de recuperación con una calidad de vida aceptable, eso ya no es posible, entonces lo que corresponde es no implementar nuevos tratamientos y retirar los  que ya no cumplen el objetivo para el que fueron implementados”.

Consenso con la familia

“No abandonamos al paciente, es una decisión muy difícil que toma todo el equipo de salud tratante de ese paciente, que por todas las pruebas diagnósticas y por su evolución se define que ha llegado a esa instancia donde no tenemos nada más para aportarle con la medicina y que lo que prima ahora es favorecer  los cuidados de fin de vida, una vez que el equipo de salud consensúa que se llegó a esa instancia, se habla con la familia y se le explica que humanamente lo que corresponde es que toda vida digna merece acabar con una muerte digna” dijo Fumale.

La profesional dijo “todas las familias son diferentes, algunas les lleva más tiempo y a otras menos, nos comunicamos con ellos y se inicia un duelo, se vuelve a hablar hasta consensuar, mientras tanto se continúa con el soporte vital del paciente, todo lo que mantiene a la persona, tratamos de explicarles que el proceso de muerte ya se ha iniciado y que lo que hacemos con el tratamiento es prolongar una agonía” y agregó “a la familia se les da el tiempo que necesiten, una vez que comprenden esto se retira el soporte vital, y una vez que sucede eso en cuestión de minutos, horas, el corazón se va a parar y la persona fallecerá”.

“Siempre decimos que el acto médico no termina con la muerte del paciente, hay un paso más que es el trasplante, cuando no podemos hacer más tenemos que pensar de que hay mucha gente en lista de espera de un órgano o un tejido, para seguir viviendo o para mejorar su calidad de vida” dijo Fumale.

Por su parte Laura Del Río, jefa de Instrumentación Quirúrgica del HPN y parte del equipo de Ablación e Implante Renal, comentó “formar parte del equipo es un orgullo, hace 26 años que trabajo aquí y la verdad que en estos casos nos dan mucha satisfacción porque podemos hacer un trabajo coordinado, con muy buena comunicación dentro del equipo y con la posibilidad de hacer implantes pensando siempre a quién pudimos ayudar”.

El equipo de procuración de órganos y tejidos del Hospital Provincial Neuquén está integrado por profesionales de cirugía, anestesiología, instrumentistas quirúrgicos, médicos y médicas de procuración, enfermería, personal de logística del CAM, personal del Laboratorio del HPN y de Laboratorio Central y Automotores del HPN.

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